Hay destinos que te resultan curiosos, pero que no imaginas que algún día podrás conocerlos. Esto me pasaba con San Marino.
Y cuando menos me lo esperaba, se presentó la oportunidad de conocer uno de los tres países más pequeños de Europa y la república más antigua del mundo.
Qué ver en San Marino, entre los países más pequeños del mundo
El nombre oficial de este minúsculo estado es Serenísima República de San Marino, se localiza a menos de 30 kilómetros de Rimini y está totalmente rodeado por las regiones italianas de Emilia-Romaña y Las Marcas.

Cómo nació San Marino
Según los relatos históricos, en el Monte Titano debió refugiarse el diácono Marinus el Dálmata, originario de la isla de Arbe (Dalmacia), quien se ganaba la vida como picapedrero, pero también acostumbraba a dar sermones cristianos.
Esto fue lo que provocó que fuera perseguido por orden del emperador romano Diocleciano, quien tenía una política anticristiana.
La huida para salvar su vida lo llevó hasta Rimini primero y, posteriormente, hasta la cima más alta de las 7 que rodean la actual república. Allí construyó una iglesia que congregó a una pequeña comunidad cristiana y que, a la larga, dio pie a la fundación de San Marino (año 301).

San Marino, república libre
Desde finales del siglo IX, esta ciudad estado consta como república libre, aunque no fue hasta 1631 cuando el papado reconoció su independencia. La misma también fue respetada por la Francia napoleónica en 1797, y por otros estados europeos durante el Congreso de Viena de 1815.
En 1943 San Marino fue ocupada por orden de Hitler y liberada dos años más tarde. Desde entonces, el tercer Estado más pequeño de Europa – tras el Vaticano y Mónaco – y con apenas 32.000 habitantes, ha logrado mantenerse independiente y en paz.
Visitar San Marino en coche
Aunque desde Rímini puede irse en bus, optamos por alquilar coche para aprovechar al máximo el día. Cuando apenas llevábamos unos pocos kilómetros recorridos divisamos el Monte Titano, que da la impresión ser una roca totalmente vertical en mitad de la nada.
Cuántos más cerca estábamos, más increíble nos parecía que allí se alzara un país, por muy pequeño que fuera; pero al mismo tiempo te ayudaba a entender cómo logró mantenerse independiente y ajeno a las invasiones durante siglos.

Como era de esperar, para llegar a la capital y principal atractivo de San Marino, tuvimos que subir por una estrecha carretera que nos obligaba a zigzaguear una y otra vez.
La forma más rápida y directa de ir a San Marino desde Rimini es por Vía Santa Aquilina, un recorrido de 18 kilómetros que puedes hacer en unos 25 minutos.
Hay otro par de rutas más largas que pueden ser interesantes porque pasan cerca de algunos pequeños pueblos.

Aparcar en San Marino
Gracias a que era temporada baja (principios de octubre), pudimos llegar prácticamente a la entrada de la ciudad. De hecho, probamos suerte en el parking 6, al lado de la Porta della Fratta. Sin embargo, algunos madrugaron más y tuvimos que ir al 7, que está a pocos metros de distancia.
Imprescindibles: qué ver en San Marino
Había leído que debido a su privilegiada posición entre los Apeninos, el encanto medieval de sus calles y su riqueza arquitectónica, que la hizo merecedora de ser declarada Patrimonio de la Humanidad en 2008, la ciudad de San Marino estaba siempre abarrotada.
Nuestra experiencia fue totalmente diferente y daba gusto caminar por las estrechas calles. Esto son algunos de los lugares que pudimos ver durante nuestra visita:
Las Tres Torres de San Marino
Construidas sobre los tres picos del Monte Titano, estas tres torres son tan emblemáticas que están presentes en la bandera y en el escudo de San Marino.

La fortificación más antigua (siglo XI) fue bautizada como Guaita (La Rocca) y durante varios siglos se utilizó como prisión.
Cesta (siglo XIII), o Fratta, es la que se levanta en la cumbre más alta y, por ende, es el punto más elevado del país
Montale (siglo XIV), es la más pequeña y la más apartada del centro histórico.
Passo delle Streghe
Recomiendo seguir el sendero que une las tres torres – Passo delle Streghe, o paso de las brujas – para disfrutar de las mejores panorámicas. Incluso hay una estrecha escalera que te lleva a la Torre Della Penna.
Desde aquí puedes hacer una buena foto del valle y de la Seconda Torre (Cesta), en cuyo interior está el Museo de las Armas Antiguas.

Tip turiscurioso: Aunque no lo probamos, parece que hay un pastel conocido como Torta Di Tre Monti (Tarta de las Tres Torres) que se elabora con obleas cubiertas de chocolate. Seguro que está muy bueno.
Basílica del Santo
Entre los imprescindibles a ver en San Marino. También conocida como Basílica de San Marino, el principal templo católico está en la Piazza Domus Plebis y, como es de imaginar, está dedicada al santo patrón y fundador de la ciudad-estado.
La silueta del edificio aparece en las monedas de 10 céntimos de euro que acuña el país.

Justo al lado verás la pequeña Iglesia de San Pedro, construida en el año 600. Como dato anecdótico histórico, al parecer en 1849 se refugió aquí Giuseppe Garibaldi cuando huía tras la caída de la República Romana.
Il Cantone
Esta es una mezcla de plaza, muralla y mirador desde donde también se puede disfrutar de unas muy buenas vistas de los Apeninos y de los tejados de Borgo Maggiore, población de San Marino que fue incluida en la declaración de Patrimonio de la Humanidad.
En este punto se puede coger el funicular que lleva al Borgo y a los aparcamientos de la zona baja.
Piazza della Libertà

Es sin duda el corazón de la ciudad. Aquí destacan el Palazzo Publico, sede del Gobierno del país y del Ayuntamiento de su capital; el Palacio delle Poste y la Estatua de la Libertad que da nombre a este punto neurálgico, y que se esculpió en mármol de Carrara.
Desde mayo, y durante la temporada alta, tiene lugar en esta plaza la ceremonia del cambio de guardia.
Iglesia y Pinacoteca de San Francisco
Es el templo más antiguo de la República, ya que su construcción se inició en 1361. Alberga también el Museo de Arte Religioso y una Pinacoteca que reúne obras datadas entre 1400 y 1900.
Piazza Titano y Vía Eugrippo

Bonito rincón donde se encuentra el Palazzo Pergami, sede del Museo del Estado con objetos y documentos que ilustran la Historia del país -, y donde también pueden admirarse varias esculturas expuestas al aire libre.
Tiendas, tiendas y más tiendas
Aunque no fuimos de compras, miles de personas, principalmente italianos, vienen a San Marino sólo para aprovechar que este territorio está libre de IVA. Si quieres gastar dinero en San Marino, te sobrarán oportunidades.
Tips para turistas curiosos
La República de San Marino está formada por diversas poblaciones o castellos que se distribuyen desde la base del Monte Titano.
En total son 9 castellos: San Marino, Borgo Maggiore, Acquaviva, Chiesanuova, Montegiardino, Domagnano, Faetano, Fiorentino y Serravalle (ésta último es el más poblado.)

Aunque no es miembro de la eurozona, este país usa el euro como moneda y las que están acuñadas con emblemas de San Marino – especialmente las de plata y oro – son muy apreciadas por los coleccionistas. También están muy bien valorados los sellos, cuya primera emisión se remonta al año 1877.
Cómo ir a San Marino desde Rímini
Si vas a pasar el día en San Marino, probablemente te interese ir en autobús. Frente a la estación de trenes de Rimini está la parada, y en la marquesina verás la información de los horarios y tarifas.
También puede ser una buena opción el bus en temporada alta, ya que parece que conseguir aparcamiento en San Marino es toda una odisea.

En nuestro caso, como también queríamos ir a Urbino, preferimos alquilar coche. Consultamos varias opciones y Sixt (Plaza Kennedy) fue la que nos ofreció mejor precio, además fueron muy amables, nos ayudaron con la ruta y nos dieron algunas recomendaciones para visitar otros lugares, como Montefiore Conca.
Es muy fácil ir en coche a San Marino. Nosotras tomamos la S72 y tardamos unos 40 minutos.
Cuánto cuesta aparcar en San Marino
Estacionamos en el parking 7, en la zona conocida como Cava degli Umbri, muy cerca del centro histórico. Este valía 1,50 euros por hora. Si estás 6 horas o más, pagas una tarifa única de 8 euros.
Hay hasta 13 estacionamientos, desde específicos para motos, hasta los que están adaptados para caravanas.
Llegar en teleférico a San Marino
Si quieres combinar tu itinerario con una visita al Borgo Maggiore, puedes dejar tu coche en este castello y, tras darte un paseo por sus bonitas calles, subir a San Marino en teleférico.
La estación de Borgo Maggiore está conectada con el aparcamiento a través de un paso subterráneo peatonal. El precio de un billete de ida y vuelta es de 4,50 €, y el de ida cuesta 3,00 €.
El viaje dura solo 2 minutos y las vistas panorámicas son espectaculares. El funicular funciona con una frecuencia de 15 minutos y los horarios varían según la temporada.

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