Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías y algunos tips para tu visita

Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías y algunos tips para tu visita

En cada lista de imprescindibles de Nueva York suelen incluir cruzar el puente de Brooklyn, así que como buena turiscuriosa, no me iba a perder la oportunidad de ver en persona uno de los iconos de la ciudad de los rascacielos; ese que a lo largo de más de 130 años de historia ha tenido un lugar destacado en miles de fotografías y decenas de películas y que ha sido catalogado como una de las maravillas de la ingeniería del siglo XIX.

Sin embargo, caminar los casi 2 kilómetros de extensión del puente que une Brooklyn y Manhattan es mucho más interesante cuando descubres algunas de las curiosidades que empezaron a escribirse incluso antes de que el proyecto se hubiera aprobado.

Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías  

Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías

Un poco de historia sobre el Puente de Brooklyn

Originalmente, la única forma de trasladarse entre Manhattan y Brooklyn era con el servicio de ferri que conectaba las dos orillas del río Este (East river). Sin embargo, cuando había fuertes tormentas, o durante el invierno, el transporte de pasajeros debía enfrentarse a numerosas dificultades e, incluso llegaba a suspenderse el servicio porque las condiciones climatológicas impedían la circulación de los barcos.

De hecho, en 1852, cuando John Augustus Roebling – ingeniero civil y pionero en el diseño y construcción de puentes colgantes – no pudo llegar a Brooklyn con el Atlantic Avenue – Fulton Street Ferry debido a las placas de hielo, éste propuso que se construyera un puente.

En aquella época Manhattan y Brooklyn eran ciudades independientes, pero los gobiernos de ambas estuvieron de acuerdo con la idea. Tres años después se aprobó el proyecto, con el respaldo del ingeniero, empresario y político William C. Kingsley, quien consiguió el apoyo económico de inversores privados.

Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías

En 1867 se funda la New York Bridge Company, para administrar los fondos para la construcción y mantenimiento del puente, y el 1 de junio de 1869 se aprueba el diseño definitivo. No obstante, 5 días después los planes se vieron afectados porque Roebling sufrió un accidente y falleció poco después, así que fue su hijo, Washington Roebling, quien se hizo cargo de las obras, que comenzaron el 3 de enero de 1870.

Después de unas cuantas vicisitudes y duplicar el presupuesto inicial que le fue asignado, el 23 de mayo de 1883 el Presidente Chester A. Arthur, el gobernador Grover Cleveland y el alcalde de Nueva York Franklin Edson pudieron inaugurar oficialmente el puente de Brooklyn ante más de 14.000 invitados.  

Y ahora, las curiosidades

Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías

El puente de Brooklyn marcó un hito en la historia de la ingeniería civil, porque por primera vez se utilizaba el acero para estructuras de este tipo – antes sólo se había empleado en la construcción de ferrocarriles.

Durante 20 años, gracias a sus 1.825 metros de longitud, fue el puente colgante más largo del mundo – el lugar de honor se lo quitó el vecino puente Williamsburg, en 1903,  por sólo 1,37 metros más – y sus dos característicos pilares, de estilo neogótico y una altura de 84 metros, sólo eran superados por la torre de la Trinity Church, en Wall Street, que durante unos cuantos años fue el edificio más alto de la Gran Manzana. 

Las precarias condiciones de trabajo se cobraron la vida de 27 obreros, la mayoría por accidentes por el uso de dinamita y por aero-embolismo, debido a los cambios de presión durante las tareas de excavación del terreno bajo las aguas del río. El propio William Roebling se vio afectado por esta enfermedad y tuvo que supervisar las obras desde su apartamento y recurrir a su esposa, Emily Warren, para transmitir las órdenes a constructores e ingenieros.

Precisamente, porque la labor de Emily fue crucial para que este macro proyecto llegara a feliz término, se le concedió el honor de ser la primera persona en cruzarlo el día de la inauguración.

Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías

Meses antes de abrirse al público, 12 personas fallecieron a causa de una estampida que se produjo cuando  la gente creyó erróneamente que el puente iba a derrumbarse. Al parecer, durante la celebración del Memorial Day, en 1883, el zapato de una mujer se enganchó en el paso peatonal y ésta empezó a gritar. Quienes estaban a su alrededor creyeron que era una alerta porque la estructura se estaba cayendo y empezaron a correr despavoridos, provocando el trágico incidente.

Para poder convencer a la gente de que el puente era seguro, y que no se iba a desplomar, el 17 de mayo de 1884 se organizó un curioso desfile con 21 elefantes del Circo Barnum que caminaron sin problema desde Brooklyn hasta Manhattan, ante la mirada atónita de cuanto ciudadano se encontraron durante el paseo. 

Originalmente, la estructura fue bautizada como Puente de Nueva York y Brooklyn. Luego, se convirtió en el puente del East River y así se quedó hasta que en 1915 se le concedió el nombre definitivo que hoy conocemos.

El diseño inicial estaba previsto para carruajes y caballería, con dos vías para tranvías en el centro y una plataforma peatonal elevada.  En la actualidad, el puente cuenta con un nivel inferior de seis carriles para coches y uno superior utilizado para peatones y tráfico de bicicletas.

Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías

El departamento de Transporte estima que cada día cruzan el puente de Brooklyn más de 100.000 vehículos, unos 4.000 peatones y alrededor de 2.600 bicicletas. El primer día su apertura se calcula que pasaron 1.800 carretas y caballos y 150.000 personas. 

En 2006, en uno de los sótanos del puente se descubrió una especie de bunker o refugio anti-bélico donde se guardaban paquetes con medicinas, comida y mantas. También hay galerías que se alquilaron como almacenes y otros espacios que se iban a destinar a comercios, pero estos sólo se usaron temporalmente para varios montajes artísticos. Por medidas de seguridad, en 2001 se clausuraron.

Hoy cruzar el puente es gratis, pero hasta 1911 hubo un peaje y las tarifas era de 1 centavo de dólar para cruzar a pie, 5 en caballo y 10 si ibas en carruaje. Precisamente, con el argumento obtener ganancias con un peaje, el creativo estafador George C. Parker logró vender el puente a 4 mil incautos, a lo largo de 40 años. 

Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías

Son numerosas las parejas que han decidido que este puente es un lugar ideal para dejar una muestra de amor, pero deberían saber que no está permitido colgar los famosos candados y que las autoridades los retiran.

Tips para turistas curiosos

Aunque parezca una tontería, es importante decidir si vas a cruzar el puente desde Brooklyn o desde Manhattan. Basada en mi experiencia personal, si vas a hacer el paseo durante la mañana, o al atardecer, es mejor comenzar en Brooklyn porque tendrás el sol y la luz a tu favor y la panorámica del skyline es realmente bonita.

Además, en las mañanas hay menos gente y el lado próximo a Brooklyn suele estar más despejado, por lo que tendrás menos problemas para hacerte una foto.

Se tarda unos 30 minutos en completar el recorrido. Si quieres tomarte tu tiempo para disfrutar las vistas, o para descansar, hay varios bancos donde podrás sentarte sin problema.

Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías

Si vas en invierno, usa un buen abrigo y que no falten guantes, bufandas y gorro porque como haya viento, lo puedes pasar mal.

¿Cómo llegar?

Si quieres comenzar en Brooklyn, toma la línea azul de metro (letras A – expreso -, o C – local -) y baja  en High Street. Busca la salida hacia Red Cross Drive y dobla a la derecha. A menos de 100 metros verás un cartel con un mapa de Brooklyn y la leyenda Welcome. Allí hay unas escaleras estrechas para subir al puente.

Curiosidades del Puente de Brooklyn que quizás no conocías

Si tu punto de partida es Manhattan, las paradas de metro más próximas son Chambers St. (líneas J y Z), City Hall (líneas N y R) o Brooklyn Bridge-City Hall (líneas 4, 5 y 6).

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This article has 12 comments

  1. Interesantes datos, no salía lo de la mujer que tuvo esa importante misión en la obra de construcción del puente y mucho menos que tuvo el privilegio de cruzarlo primero.

    Y que decir de los elefantes, tampoco lo sabia. Vaya, el miedo a las cosas nuevas es algo que no ha cambiado en la humanidad 🙂

    Saludos!!

    • Hola Olga! Para mí también fue todo un descubrimiento saber que una mujer había tenido un rol tan importante en la construcción de este icono de Nueva York, sobretodo tomando en cuenta la época. Sin duda, el miedo a lo desconocido siempre ha estado presente, pero aquí supieron “combatirlo” con algo original. Cómo me hubiera gustado ver ese momento! Feliz semana!

  2. NYC es una de nuestras ciudades favoritas y cruzar el puente de Brooklyn es algo que no puede faltar en una visita a la Gran Manzana.

    Por cierto, confirmamos lo de que hace falta abrigarse en invierno si vas a cruzar el puente.

    ¡Saludos!

    • Coincido con ustedes, a mí también me gusta mucho esta ciudad y en cada visita descubro algo nuevo e interesante. Sospecho que ustedes también han cruzado el puente en invierno jajaja ¡Imprescindible ir muy bien abrigados, sin duda! Saludos viajeros

  3. Pues sabía todo excepto lo de los elefantes, jajajaja, qué gracioso!! Desde luego que eso convence. Estuvimos a la vez este invierno en USA. Yo crucé ese puente y hacía un frío que se me iban cayendo las lágrimas, uffffffff… Pero es muy fotogénico, tenía que parar a sacar algunas tomas aunque no viera tres en un burro 🙂

    • Hola!! Sin duda alguna, tuvo que haber sido todo un espectáculo ver los elefantes cruzar el puente!! Es verdad que estuvimos ambas en EEUU este invierno. Aunque el clima fue bastante benigno la mayor parte del tiempo, creo que elegimos el día más frío para este paseo y hacer fotos con los dedos congelados es un poco difícil, pero valió la pena- Como tu bien dices, es muy fotogénico y era difícil dejar pasar la oportunidad.

  4. Estupenda recopilación de curiosidades, Mauxi. Me ha encantado la tarea de la mujer del ingeniero, que para ser finales del XIX era mucho decir que le encargaran esa tarea a una dama. Lo del pánico y los elefantes lo había oído y tomo nota de las recomendaciones para cruzarlo con buena luz. Ya va siendo hora de regresar a Nueva York.

    • Muchas gracias por tus palabras Cristina, yo también coincido en mi admiración por esta mujer, porque además fue una responsabilidad que asumió durante 11 años. Y mira qué bien salió todo! Yo disfruté mucho más el paseo durante la mañana y desde Brooklyn. Si vas pronto, me gustaría conocer tus impresiones. Saludos viajeros.

  5. Bueno bueno… que de cosas curiosas. Lo mejor que ahora ya no que haya que pagar por cruzar el puente como antaño, aunque la verdad es que el ayuntamiento neoyorkino sacaría unos buenos dólares con ello. Porque, ¿quién va a NY y no cruza su puente más emblemático?
    Un abrazo

    • Es cierto, Kris, si cobraran un dólar por cada persona que cruza el puente, seguro que sumarían unos cuantos miles a final de mes. Y sobre las curiosidades, encontré unas cuantas, pero seguro que este puente da para muchas más historias interesantes. Tendré que seguir turiscurioseando jaja Otro abrazo para ti.

  6. Muy buena entrada, me encantó!
    Me trajo muchos recuerdos de cuando vivía por la zona y ese puente era parte de mi ruta de fines de semana!
    Muchas gracias!

    Te mando un abrazo y el deseo de que sigan los buenos rumbos!!!

  7. Información Bitacoras.com

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