Aunque siempre había tenido mucha curiosidad por los países de la antigua Yugoslavia, nunca me había planteado visitarlos más allá de Eslovenia, que es uno de mis viajes soñados, y Croacia, especialmente por la ciudad de Dubrovnik.
Así que cuando Concha de Viaje me propuso hacer un viaje organizado de 8 días por Bosnia-Herzegovina, Croacia, Montenegro y Albania, ni me lo pensé. Yo prefiero ir por libre, pero a veces también apetece dejarse llevar y para allá que nos fuimos.

El recorrido me gustó mucho y creo que puede ser muy atractivo, ya sea para que lo hagas por tu cuenta o con un agencia de viajes, así que comparto mis experiencias y algunos turis-tips para este periplo de 8 días por los Balcanes.
8 días en Bosnia, Croacia, Montenegro y Albania
Día 1. De Madrid a Sarajevo
Viajamos de Madrid a Sarajevo en vuelo directo con Iberia. Según nos informaron antes de embarcar, ese era el vuelo inaugural de la ruta entre España y Bosnia-Herzegovina, así que fue muy turiscurioso cuando nos bajamos del avión y vimos a las autoridades, y a la prensa local, recibiéndonos en el Aeropuerto Internacional de Sarajevo.
Además, nos entregaron un kit de bienvenida con información del país, algunos souvenirs y productos típicos para degustar que estaban muy ricos.
Tras esta recibimiento, nos presentaron a nuestra guía, Leila, quien hablaba perfectamente el español porque durante los años que duró el asedio a la ciudad, vivió en Barcelona con parte de su familia.
Primeras horas en Sarajevo
Llegamos temprano al hotel y parte del grupo nos fuimos al centro de la ciudad en taxi para hacer una primera visita a Sarajevo por libre.
Apenas llegamos al distrito de Bascarsija, fue como trasladarnos a otra época, o continente, porque la influencia otomana y musulmana estaba muy presente.

Para cerrar este primer contacto con Sarajevo, disfrutamos de algunos platos locales en uno de los restaurantes más típicos de la ciudad: Ćevabdžinica Petica Ferhatović, especializado en barbacoa y el popular cevapi.
Dónde está: Bravadžiluk 21, Sarajevo.
Día 2. Visitas guiadas en Sarajevo y Mostar
Breve recorrido por Sarajevo, la capital de Bosnia-Herzegovina
Comenzamos el día con una visita guiada por el centro de Sarajevo. Fue muy interesante porque nuestra guía enriqueció las explicaciones con sus experiencias personales, y el papel de su familia en momentos claves de la historia de la ciudad.
Tras la ruta a pie, nos trasladamos en autobús para visitar el Túnel de la Esperanza, símbolo del sitio a Sarajevo, el más largo de la historia moderna.
Construido en 1993, este túnel de unos 800 metros se convirtió en un salvavidas para la ciudad durante el asedio por parte del ejército serbio.

Hoy en día, el lugar se ha transformado en un museo que sirve como testimonio de la guerra y la resistencia de miles de personas.
Aunque en otro post me extenderé al respecto, estos son algunos de los principales atractivos de Sarajevo.
Qué ver en Sarajevo:
Gazi Hurev Beg:
Construida en el siglo XVI, es la mezquita más grande de Bosnia Herzegovina.
Bascarsija:
Barrio turco de Sarajevo; conjunto de calles de adoquines con tiendas de artesanía, cafeterías y restaurantes donde probar platos tradicionales.
Bastión de Jekovački:
También conocido como Bastión Amarillo, con muy buenas vistas de Sarajevo.
Ayuntamiento o Vijećnica:
Se construyó a finales del siglo XIX, en estilo neomudéjar y está inspirado en el alcázar de Sevilla. Es la actual sede de la Biblioteca Nacional.

Catedral del Corazón de Jesús:
Una de las iglesias católicas más importantes de Bosnia Herzegovina.
Galería 11/07/95:
Exposición de fotos, videos y objetos reales, relacionados con la tragedia de Srebrenica.
Mercado de Pijaca Markale
Puente latino:
Lugar donde el archiduque Francisco Fernando de Austria y su esposa fueron asesinados en 1914, un hecho que desencadenó la I Guerra Mundial. Es uno de los puentes más antiguos de la ciudad.

Museo de Sarajevo 1878-1918:
Un vídeo y varios paneles explicativos describen cómo fue el asesinato del archiduque y su esposa.
Museo de historia de Bosnia y Herzegovina:
Fundado en 1945, poco después del final de la II Guerra Mundial, con el objetivo de preservar y mostrar la historia de Bosnia y Herzegovina, que en ese momento formaba parte de la República Socialista Federativa de Yugoslavia.
Catedral de la Natividad de la Madre de Dios:
Centro espiritual de la comunidad ortodoxa serbia en la ciudad. Fue construida entre 1863 y 1868, durante el período de dominación otomana.

Sinagoga de Sarajevo:
Monumento histórico y cultural, símbolo de la herencia de la comunidad judeo-sefardí.
Mostar, una de las ciudades más bonitas de Bosnia
Nuestra siguiente parada sería Mostar, considerada una de las ciudades más bonitas de Bosnia-Herzegovina.

A lo largo de su historia, han pasado por aquí varias culturas y religiones, cada una dejando huellas de su presencia.
Estuvimos un par de horas recorriendo el casco antiguo, que en los tiempos del Imperio Otomano fue un importante centro de intercambio comercial.
Y ese papel se entiende de alguna manera cuando paseas por las estrechas calles, o visitas el antiguo bazar.

Algo que me impresionó es lo bien que se ha restaurado la ciudad y que apenas se perciba que 30 años antes fue intensamente bombardeada.
Si hay una imagen que todos relacionamos con Mostar es el Stari Most o Puente Viejo.

Durante siglos fue símbolo de la convivencia pacífica y de la armonía entre Occidente y Oriente y entre cristianos católicos y musulmanes, hasta que fue bombardeado durante la Guerra de Bosnia.
En nuestro recorrido por el casco antiguo nos encontramos con decenas de turistas.
Sin embargo, una vez se pone el sol, y sólo quedan abiertos los lugares para cenar, el centro de la ciudad se transforma por completo y te permite ver otra faceta de Mostar.
Qué ver en Mostar

Mostar fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y, sin duda, tiene muchos argumentos para ello:
Stari Most:
Construido por el arquitecto Mimar Hajrudin en el siglo XVI resistió inundaciones, terremotos y conflictos bélicos hasta que estalló la guerra de Bosnia.
Fue derribado el 9 de noviembre de 1993, una imagen que dejó huella en este trágico conflicto. En 2004 se reinauguró el puente como símbolo de la reconciliación nacional.
Puente Lucki Most
Con vistas del río Neretva, el Puente Viejo y las cúpulas de algunas mezquitas.

Kriva Cuprija o puente torcido:
Una versión en miniatura del Puente Viejo (Stari Most) construida en 1558.
Calle Onescukova:
Una de las más bonitas del casco antiguo de Mostar, y también eje comercial del centro histórico.
Otra arteria que enamora a los visitantes es Kujundziluk, con su antiguo bazar y casas de piedra con sus fachadas pintadas de colores pastel.
Koski Mehmed Pasha:
Una de las mezquitas más importantes de Mostar. Construída en 1618 al borde de los acantilados del río Neretva, es una de las joyas de la arquitectura otomana en Bosnia-Herzegovina.

Museo de las Víctimas de Guerra y Genocidio 1992-1995:
Para conocer mejor la historia de la Guerra de los Balcanes y los daños que sufrió Mostar. Otro museo interesante es el War Photo Exhibition.
Mezquita Karadjov Bey:
Mezquita otomana del siglo XVI, considerada una de las más bonitas de Bosnia. Sufrió graves daños durante la guerra, pero ha sido restaurada y en la actualidad exhibe una preciosa sala interior cubierta por una enorme cúpula.
Casa Muslibegovic:
Vivienda de una de las familias más poderosas de la ciudad. Fue declarada Monumento Nacional y en la actualidad es un hotel-museo de lujo.
Plaza de España:
Bautizada en homenaje a los 23 militares españoles que perdieron su vida en este país durante la Guerra de Bosnia; y por la colaboración que prestaron los cascos azules españoles en la reconstrucción de parte de Mostar.
Día 3. Conociendo Bosnia-Herzegovina: Mostar, Blagaj, Pocitelj, Kravice y Medjugorje

Blagaj y visita a un templo sufí
Tras pasar la noche en Mostar, nos dirigimos a Blagaj donde visitamos un tekke, un monasterio sufí que actualmente se conserva como uno de los ejemplos más espectaculares de arquitectura barroco-otomana en Bosnia-Herzegovina.

No me extraña que hayan elegido este lugar para construir este templo. Aislado, rodeado de naturaleza e incrustado al pie de un acantilado, justo donde nace el río Buna, no tuvieran problema alguno en llevar aquí una vida de sencillez espiritual y sobriedad
Este monasterio se construyó en el siglo XVI como residencia de los monjes derviches, una excepción ya que en estos templos generalmente sólo se reunían para rendir culto.

En 2012, el Tekke de Blagaj, fue restaurado y todas las estancias están abiertas al público. Así, pudimos visitar tanto las salas de rezo como la biblioteca, la cocina y una habitación para alojar viajeros, entre otras.
Justo frente al monasterio, al otro lado del río Buna, hay varios restaurantes con terrazas muy agradables. Es un buen sitio para sentarte a tomar un té, un café o probar cocina local como las truchas.
Nosotras nos limitamos a un cafecito con vistas, que tampoco está nada mal. Había poca gente, por lo que pudimos tomarnos nuestro tiempo para ver el convento y disfrutar de la tranquilidad del lugar.

Turis-tip sobre Blagaj:
En el camino entre el parking y el monasterio hay varios puestos donde puedes comprar productos locales como mermeladas, licores o dulces típicos, además de artesanía y souvenirs.
Pueblo medieval de Pocitelj
Desde Blagaj, continuamos hacia Pocitelj, considerado por unos cuantos como uno de los pueblos más bonitos de Bosnia-Herzegovina.

Este peculiar poblado, dominado por las ruinas de una fortaleza medieval, llegó a tener unos 800 habitantes, pero actualmente sólo están ocupadas unas pocas viviendas.
Pocitelj se encuentra en el valle que forma el río Neretva a su paso por Bosnia, y se cree que fue fundado en 1383 por Esteban Tvrtko I, el primer rey de Bosnia.

También estuvo en mano de los húngaros, quienes construyeron la muralla, y de los otomanos, quienes permanecieron aquí durante 400 años y levantaron algunas de las edificaciones más emblemáticas.
A finales del siglo XIX, cuando dominaba el imperio austrohúngaro, Pocitelj perdió su importancia estratégica para controlar el paso hacia el mar Adriático, y buena parte de su población.
Durante la guerra, fue bombardeado, pero afortunadamente, al llegar la paz fue restaurado y declarado Monumento Nacional.
Qué ver en Pocitelj
Además de dar un paseo entre las empinadas calles del pueblo, estos son algunos puntos importantes a visitar:

Fortaleza de Pocitelj: construida en el siglo XV, es uno de los principales atractivos turísticos por las vistas panorámicas.
Dentro de la fortaleza se encuentra la torre de Gavrankapetan, el símbolo más reconocible de Počitelj.
Mezquita de Ibrahim Pasha Hadzi Alija: se reconstruyó en 2002, ya que sufrió serios daños durante la guerra de Bosnia. El edificio original data del siglo XVI.
Justo al lado se encuentra la madraza de Pocitelj, antigua escuela islámica que formaba parte del complejo educativo y religioso de la mezquita.
Torre del reloj (Sahat-Kula): otro de los iconos de Pocitelj y que no pasa desapercibida. La Torre tiene 16 metros de alto y se construyó en el siglo XVII, con el fin de alertar a la población ante posibles ataques u otros peligros.

Si tienes buenas piernas, y tiempo, no pierdas la oportunidad de admirar la arquitectura única de Pocitelj.
Parque natural de Kravice (Kravica)
Una de las sorpresas que nos deparó este viaje por Bosnia-Herzegovina fue el Parque Natural Kravice y sus bonitas cascadas. Las fotos no hacen justicia, pero al menos permiten imaginar cómo es este paraíso en persona.

Aquí tuvimos tiempo suficiente para disfrutar de la naturaleza y del paisaje, y aunque no nos dimos un baño en su pequeño lago, ganas no faltaban.
Hacía bastante calor y afortunadamente había un pequeño tren con el que pudimos bajar y subir. También hay un sendero que lleva desde el aparcamiento hasta la playa del lago y por el camino hay varios miradores.

Diría que este es uno de los lugares que más me gustó de Bosnia y que es una visita imprescindible a incluir en tu itinerario por Bosnia, Croacia, Montenegro y Albania.
Además, está a tan solo 45 kilómetros de Mostar y a 30 kilómetros de la frontera con Croacia.
Visita organizada a las cataratas de Kravice

A este parque natural se puede llegar tanto en coche, como en transporte público, pero si prefieres una excursión organizada y con guía, tienes varias opciones:
Medjugorje: destino de peregrinación

Como buen país de contrastes, después de nuestra inmersión en el legado otomano y sufí llegamos a una población predominantemente católica y lugar no oficial de peregrinación para miles de católicos de todo el mundo: Medjugorje.
La historia de este pequeño pueblo agrícola del sur de Bosnia-Herzegovina, cuyo nombre puede traducirse como región “entre montes” o “entre colinas”, cambió radicalmente el 24 de junio de 1981, fecha en la que se produciría la aparición de la Virgen María ante 6 menores del pueblo.

Tras visitar la Colina de las Apariciones (Monte Podbrdo), nos dirigimos a la Iglesia de Santiago Apóstol Mayor, que se construyó en 1969, cuando en el pueblo apenas vivían unas 400 personas.
Es un templo modesto en su interior, que cada año recibe a miles de personas de todo el mundo, especialmente durante los meses de verano.
Esto ha contribuido con el crecimiento y desarrollo de Medjugorje y explica el gran número de alojamientos que se han construido en los últimos años, y la gran cantidad de lugares para comer y para adquirir recuerdos.

Más allá de su relevancia como Santuario, nos es un lugar que llamara especialmente nuestra atención como destino turístico.
Día 4: Medjugorje, Metkovic y Neum: religión, naturaleza y playa
Metkovic y el Agro Etno Park de Žabac
En nuestro cuarto día de viaje, nos esperaba un plan totalmente diferente ya que iríamos a Croacia para una excursión fluvial en el Agro Etno Park de Žabac.
Pasamos un día en la naturaleza, ya que subimos a bordo de un barco para un safari fotográfico único, acompañados por el canto de los pájaros entre otras especies que nos acompañaron durante el paseo.

Tras el rato de navegación, degustamos una comida casera tradicional, preparada con ingredientes frescos de km. 0, y acompañada de vinos locales.
Esta es una de las actividades que recomendaría sin dudar, por lo bien que lo pasamos, por la experiencia y lo que aprendimos sobre la cultura de esta región y su gente.

Neum, único pueblo costero de Bosnia-Herzegovina
Tras la comida en el Agro Etno Park de Žabac, volvimos a cruzar la frontera entre Croacia y Bosnia para dirigirnos a Neum.
Iba con expectativas bajas porque había leído que era un lugar masificado y con pocos atractivos, Sin embargo, resultó ser una grata sorpresa.

Neum, es prácticamente la única población costera del país, una estrecha franja de unos 20 kilómetros en el mar Adriático, donde se refugian los bosnios durante los meses de calor.
Sin embargo, a mediados de junio aún había muy poca gente. Además de las impresionantes vistas panorámicas que gozamos desde el hotel, el paseo por la orilla del mar fue el perfecto punto final de esta jornada.
Qué ver en Neum

Neum es parte de Herzegovina-Neretva, uno de los diez cantones en los que está dividido el país y uno de los tres en los que hay mayoría de croatas.
De hecho, este trozo de costa está totalmente rodeado por Croacia y a pocos kilómetros tienes ciudades como Dubrovnik.
Menos de 5.000 personas residen en el municipio de Neum, cuya actividad principal es el turismo.
Cada metro del territorio está aprovechado al máximo y a pesar de los numerosos alojamientos y lugares de restauración, hay espacio para desconectar y relajarse.

En nuestro paseo, vimos algunas casas y jardines muy cuidados. Y aunque la playa era estrecha, el color de ese mar adriático no tiene nada que envidiar a otros destinos.
Playas, iglesias y paseos en Neum
El mayor atractivo de la ciudad son sus pequeñas calas. Al estar ubicadas en una bahía protegida por la península de Pelješac, sus aguas de color turquesa son extremadamente tranquilas, cálidas y sin apenas oleaje.

Otro punto de interés es la Iglesia de Svetog Ivana, que se construyó en 2012.
Justo debajo está la playa del Hotel Sunce, y desde ahí puedes recorrer a pie el paseo marítimo, hasta llegar a la avenida Mimoza, en la parte sur.
Otros atractivos de Neum:
Iglesia de San Antonio (Crkva sv. Ante): pequeña iglesia parroquial de piedra, situada en la zona del viejo Neum (Stari Neum), que se construyó en 1904.
Museo y Galería de Neum: espacio cultural en el centro de la ciudad que ofrece exposiciones sobre la historia local, hallazgos arqueológicos y obras de artistas locales.
Sitio Arqueológico de Vranjevo Selo: se encuentra en las colinas del interior y alberga cerca de 160 stećci, lápidas de piedra medievales típicas de los Balcanes.
Qué ver en los alrededores de Neum:

Gracias a su ubicación y sus precios competitivos, Neum funciona como punto de partida para hacer excursiones de un día hacia el interior de Bosnia o por la costa croata:
Parque Natural Hutovo Blato: una de las mayores reservas de aves de Europa, ideal para paseos en barco por sus humedales.
Cueva de Vjetrenica: una de las cuevas más importantes y ricas en biodiversidad del mundo, con una historia documentada de más de 2000 años.
Mostar y Počitelj: ciudades históricas con puentes medievales, mezquitas y arquitectura otomana que quedan a poco más de una hora en coche.
Día 5. Tres países en una jornada: Neum, Dubrovnik, Perast, Kotor y Budva
El quinto día de este viaje me hacía mucha ilusión porque, por fin, iba a poder conocer Dubrovnik, la llamada perla del Adriático y una de las ciudades más conocidas de Croacia.

Estuvimos muy poco tiempo, pero entre la visita guiada por el casco antiguo y el rato que paseamos por libre, me dejó buen sabor de boca y ganas de repetir.
Lo negativo: coincidimos con muchos grupos de cruceros y hacía mucho calor, así que la próxima visita mejor en mayo o en octubre; y por la tarde, cuando ya los cruceros van de salida.

Otro reverso del boom turístico que vive Dubrovnik es que prácticamente ya nadie reside en ella de forma permanente.
Los precios son prohibitivos para los croatas, y no sólo de la vivienda, sino que esto también influye en el cierre de muchos comercios locales que deben irse a las afueras.
Confío en que puedan encontrar un punto medio y que esta bonita ciudad no “muera” de éxito.
Montenegro nos da la bienvenida
Tras este breve paso por Croacia, volvimos a cruzar la frontera para entrar a Montenegro. Un país del que no sabía nada y del que me enamoré inmediatamente.

Nuestra primera parada iba a ser Perast, para visitar Gaspo od Skrpjela (Nuestra Señora de las Rocas), una pequeña isla artificial situada en las Bocas de Kotor.
No sabía que íbamos a encontrar, pero el recorrido por la famosa Bahía de Kotor, un profundo fiordo mediterráneo que se extiende a 30 kms de la costa creando un bellísimo paisaje, ya me tenía encantada.

Entre el paisaje, el color del mar adriático, la luz, y ver cómo la gente aprovechaba cualquier “huequito” para tender la toalla y disfrutar de su acceso privado al mar, nada podía ir mal en este país.
Una vez llegamos a Perast, dimos un paseo por el minúsculo pueblo hasta llegar al muelle donde nos esperaban las barcas que nos llevarían a Nuestra Señora de las Rocas.
Algunos datos sobre Perast:

Perast, que cuenta con apenas 350 habitantes, está considerado como uno de los pueblos más bonitos de Montenegro.
Antigua villa de pescadores, alcanzó su máximo esplendor en la época medieval, cuando formó parte del imperio veneciano y se construyeron palacios e iglesias, además de fortalezas para repeler los ataques por mar de los otomanos.
Después de la conquista de Napoleón, cayó en declive y tras el terremoto de 1979 sufrió serios daños.

No obstante, la belleza de sus construcciones y las vistas a la Bahía de Kotor, lo convierten en uno de los destinos más atractivos de Montenegro.
A ello se suman el Islote Sveti Dorde (Isla de San Jorge) en el que se ubica un monasterio benedictino del siglo XII, y Nuestra Señora de las Rocas.
Qué ver en Perast
Nuestra Señora de las Rocas:
Esta isla artificial, producto de la mezcla de antiguos barcos y piedras, fue construida por los venecianos en el siglo XV para erigir una Iglesia en honor a la Virgen de la Asunción, muy venerada por sus ciudadanos.

Tras dar un pequeño paseo alrededor para disfrutar de las bonitas vistas de la bahía y de la vecina isla de San Jorge, entramos en el templo de estilo bizantino y decorado con numerosos frescos.
Llama especialmente la atención la imagen de la Virgen esculpida en mármol de Carrara, y un pequeño y curioso museo de antigüedades.

Cada 22 de julio, celebran el aniversario de la construcción de la isla. Para ello, desde diferentes botes arrojan piedras al mar para contribuir con el mantenimiento y la ampliación de la isla.
Paseo Marítimo de Perast:
También conocido como la Marina, el paseo empieza junto al parking gratuito, hasta la diminuta playa rocosa de Velemira.
Durante el recorrido pasas por algunos de los palacios venecianos más bonitos de Perast, como el Balovic, Mrsha y Viskovic, y otros reconvertidos en hoteles de lujo como el Conte.
También verás terrazas para tomar el sol y el baño, antiguas iglesias, heladerías y tiendas para llevarse algún souvenir de recuerdo.

Iglesia de San Nicolás:
Construido a finales del siglo XVII, en estilo románico y con elementos renacentistas, es el principal templo religioso de Perast.
Además de ver una colección de objetos de arte sacro, iconos barrocos y pinturas, merece la pena subir a su torre campanario de 55 metros de altura que ofrece las mejores panorámicas del pueblo y la bahía.
Otras iglesias que visitar en Perast son la de San Marcos, de estilo barroco y con la escultura del león de San Marcos en su fachada, la de San Juan Bautista del siglo XVI, y la de Nuestra Señora del Rosario, de estilo románico.
Museo de Perast (Palacio Bujovic)
Preserva las donaciones particulares de los descendientes de las familias nobles de la villa medieval.
De esta manera se ha recuperado un patrimonio que aglutina armas, cuadros, documentos y archivos históricos de la ciudad desde 1441.
Kotor, la perla de los Balcanes
Perast fue un excelente abreboca en nuestro recorrido por Montenegro, pero lo que venía a continuación iba a ser aún mejor, ya que nuestra próxima parada sería Kotor, conocida también como la perla de los Balcanes.

Algunas curiosidades de Kotor
La ciudad amurallada de Kotor, que conserva un hermoso centro histórico y donde hay más de 30 iglesias escondidas entre sus estrechas calles, también tiene algunas turiscuriosidades, como la cantidad de gatos que hay.
Y no sólo en las plazas, calles o mobiliario urbano, también los encontrarás en algunos souvenirs muy llamativos.
Hasta tienen un Museo de los Gatos que abrió sus puertas en 2013, en la zona del antiguo monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles (casco viejo)

Aunque Kotor tiene poco más de 5.000 habitantes, también es muy turístico y suele tener el problema de Dubrovnik cuando se juntan varios cruceros.
Afortunadamente, nosotras visitamos la ciudad en la tarde, cuando ya la mayoría de los grupos iban de salida, y eso nos permitió disfrutar de esta población fundada hace más de 2.000 años.
Esta joya medieval, perfectamente conservada, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979.
Qué ver en Kotor:

Tras las murallas de piedra que protegen el casco antiguo de Kotor (Stari Grad), se esconden calles adoquinadas, plazas con vida y rincones con detalles que te sorprenden:
Plaza de Armas:
Es el lugar más animado de Kotor. Aquí la ciudad te da la bienvenida con algunos de los edificios y símbolos más importantes como el antiguo Palacio Ducal, que fuera residencia del gobernador durante la época veneciana.
Torre del Reloj:
Es lo primero que ves al cruzar la Puerta del Mar. También es el punto de encuentro de todo el mundo, y uno de los símbolos más reconocibles del casco antiguo.
La torre se levantó en torno a 1602 y ha visto pasar terremotos, guerras y siglos de historia.
Justo enfrente está el Pilar de la Vergüenza, una columna de piedra donde se ataba a los delincuentes.
Fortaleza de San Juan:
Para llegar hasta allí hay que coger un sendero empinado con unos 1350 escalones. Quienes han subido, dicen que las vistas, especialmente del fiordo Bocas de Kotor, recompensan el esfuerzo.
Teleférico de Kotor:
Fue inaugurado en 2023 con un recorrido de 4 kilómetros que te lleva hasta una de las cimas del Parque Natural de Lovćen.
Catedral de San Trifón:
En pleno casco antiguo se alza la Catedral de San Trifón, en honor al patrón de Kotor.

Se terminó en el año 1166, y aunque ha sufrido serios daños por los numerosos terremotos, especialmente uno de 1667, ha logrado soportar los embates de la naturaleza.
Otras iglesias que ver en Kotor:
- San Nicolás (s. XIX): principal iglesia ortodoxa de Kotor
- San Lucas: pequeña y sencilla. Está en la plaza de San Lucas, al lado de la Iglesia de San Nicolás.
- Nuestra Señora de la Salud: sale en casi todas las fotos turísticas de Montenegro.
- Santa Clara, dedicada a la Santa fundadora de la orden de las Clarisas.
Budva, destino de sol y playa en Montenegro
Para cerrar uno de los mejores días de este viaje a Bosnia, Croacia, Montenegro y Albania, terminamos en Budva, en la costa del mar Adriático.

En Budva residen 18.000 personas y, según nos comentó la guía, tiene una muy animada vida nocturna, bonitas playas de arena y un clima agradable, con poco contraste entre estaciones.
Además, se ha convertido en refugio de vacaciones de muchas familias rusas y, de allí, el boom inmobiliario y turístico que ha vivido en los últimos años.
Budva también tiene su historia ya que fue uno de los primeros asentamientos en la costa adriática. De hecho, se tiene conocimiento de la ciudad desde el siglo V a.C., y en ella han dejado huella numerosas culturas.
Estaba previsto que visitáramos el centro histórico, considerado uno de los más bonitos de Montenegro, pero hubo cambios en el plan original y tras dormir en Budva, partimos temprano hacia Virpazar y Albania.

Lugares que ver en Budva (Montenegro)
Si en tu caso puedes disponer de al menos un par de días para visitar este destino turístico, aquí tienes algunos lugares para ver en Budva:
Las mejores playas de Montenegro:
No están en la propia ciudad de Budva, pero sí a corta distancia, playas como Trsteno, Jaz, Pržno, Bečići y Kamenovo.
También están las dos playas de Mogren: aunque no son de arena, son de aguas tranquilas y disponen de una zona de pago con hamacas y tumbonas, y otra libre.
Paseo Marítimo:
paralelo a la playa Slovenska, este largo paseo llega hasta la zona del puerto, uno de los lugares con más ambiente en Budva.
Ciudad Vieja de Budva:
Desde el puerto puede verse la muralla que rodea la Ciudad Vieja (Stari Grad), situada sobre una pequeña península.
Iglesia de San Juan:
Antes de ascender a la Ciudadela, vale la pena entrar en alguna de las iglesias de la Plaza Izmedu Crkava, comenzando por la de San Juan (Sveti Ivan), del siglo VII y considerado el templo religioso más importante de Budva.
A pocos metros se encuentra la iglesia ortodoxa de la Santísima Trinidad, que guarda en su interior la tumba del escritor Stjepan Mitrov Ljubisa y coloridos frescos y mosaicos.
Ciudadela de Budva:
ubicada al final de la ciudad vieja, fue levantada por los venecianos para protegerse de los ataques otomanos.
Desde allí, hay una vista panorámica del centro histórico, la Isla de San Nicolás y el Mar Adriático.
Isla de San Nicolás (Sveti Nikola):
A tan 10 minutos en barco, es un lugar tranquilo que cuenta con 3 playas de arena blanca y aguas cristalinas, además de calas más pequeñas repartidas por su costa.
Día 6. Budva, Virpazar y Tirana (Albania)
En nuestro camino hacia Virpazar pasamos por Sveti Stefan, un antiguo pueblo de pescadores situado en una península, que fue completamente restaurado y transformado en un hotel de lujo.

En la actualidad, sólo pueden acceder los huéspedes, pero en la carretera hay un mirador con buenas vistas del conjunto arquitectónico.
El encanto de Virpazar y el Lago Skadar
Tras esta breve parada, nos esperaba el pequeño paraíso de Virpazar, donde daríamos un paseo en barco con habitantes locales para mostrarno la belleza salvaje de Montenegro.

Virpazar, es un pintoresco pueblo; casi una joya escondida situada a orillas del impresionante Lago Skadar.
Este alberga una gran variedad de flora y fauna, incluidas especies de aves poco comunes, y vistas espectaculares que cambian con las estaciones.
Conocido por sus paisajes, las rutas de senderismo del Parque Nacional Skadarske Jezoro y su cultura local, este destino es perfecto para los amantes de la naturaleza y de lugares tranquilos.

El pueblo está lleno de historia, con restos de antiguas fortificaciones y casas de piedra que reflejan el patrimonio de la región. También en Virpazar vimos pequeños puestos de artesanía y delicias locales.
Al regresar de nuestro paseo en bote, comimos en el restaurante del Hotel Pelikan, decorado con numerosas fotografías antiguas.
El menú incluía trucha, y debo decir que es una de las mejores que he degustado hasta ahora.
Me hubiera gustar seguir explorando Virpazar, pero nos esperaba Tirana, donde nos quedaríamos las dos últimas noches.

Día 7. Tirana, una ciudad en desarrollo y Berat, Patrimonio de la Humanidad
Si algo me estaba gustando de este viaje, es que cada día te sorprendía con algo turiscurioso, como la ciudad albanesa de Berat, con más de 2.000 años de antigüedad.
Para muchos, esta es una de las poblaciones más bellas de Albania y, aunque oficialmente fue fundada en el 314 A.C., hay registros que permiten asegurar que la zona estuvo habitada desde el siglo VI A.C.

Berat, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, se divide en tres partes:
- Kalaja, en el interior del castillo, sobre una colina, y que fue la que nosotros recorrimos;
- Mangalem, el tradicional barrio musulmán a los pies de la colina del castillo;
- Gorica, el barrio cristiano, en el margen izquierdo del río, frente a Mangalem.
Recorriendo el barrio más antiguo de Berat

La Kalaja de Berat es un pequeño barrio en el interior de su muralla, de calles estrechas y casas otomanas donde viven centenares de personas.
Aquí tuvimos la suerte de contar con una excelente guía nativa, que se había especializado en Historia Religiosa y que nos confesó que había aprendido a hablar español viendo telenovelas. Tiene su mérito porque demostró un muy buen dominio del idioma.
Durante la visita vimos una de las edificaciones más interesantes de Berat, la Iglesia Ortodoxa de la Asunción de Santa María La Virgen, que fue restaurada en 1797.

Desde 1986 alberga el Museo Iconográfico Nacional Onufri, en homenaje a uno de los más grandes pintores albaneses del siglo XVI.
Qué ver en Kalaja:
Conocida como la ciudad de las Mil Ventanas, el protagonista indiscutible en Barat es el Castillo-Fortaleza, pero también vale la pena pasear por sus estrechas calles de piedra.

La Fortaleza de Berat está ubicada sobre una colina y domina toda la ciudad moderna y el antiguo barrio cristiano al otro lado del río.
Llegó a contar con más de 20 iglesias bizantinas y varias mezquitas. Sin embargo, solo queda en pie un minarete de las mezquitas otomanas construidas durante la ocupación en 1417.
Otros rincones de Kalaja que merece la pena visitar:

Iglesia de Santa María de Blanquerna:
Ejemplo de la arquitectura bizantina, servía como lugar de culto para los habitantes del castillo.

Su nombre está vinculado a la famosa iglesia ortodoxa de Santa María de Blanquerna de Constantinopla. Destaca por las pinturas murales que se han logrado conservar.
Iglesia de San Nicolás:
Al lado de Santa María de Blanquerna tenemos este templo ortodoxo, también conocido como Kisha e Shën Kollit.
Se construyó entre los siglos XIII y XIV y está dedicada al patrón de marineros y viajeros. Vale la pena por su cúpula y los frescos que aún son visibles.
Puente de Gorica:
La mejor forma de cerrar este paseo por la ciudad más antigua de Albania es cruzar a pie el puente de Gorica sobre el río Osum.

Construido originalmente en madera (s. XVIII), se reconstruyó en piedra en 1970.
Se podría decir que es uno de los puntos más fotogénicos de la ciudad, con una perspectiva que incluye a cada lado el barrio musulmán de Mangalem y el barrio cristiano de Gorica.
Tirana, la capital albanesa
Llegamos sobre las 5 pm a Tirana, por lo que tuvimos tiempo para explorar la ciudad. En mi caso, fui caminando hasta la Plaza Skanderbeg, a unos 2,5 kilómetros del hotel.

No vi mucho que llamara especialmente mi atención, en cuanto a arquitectura o urbanismo, pero me resultó curioso la cantidad de cafeterías y bares que encontré por el camino.
Sí se notaba que era una ciudad en pleno crecimiento, con mucha gente joven. También comprobé que era muy fácil comunicarme con ellos en inglés, e, incluso, en español.
Algunas personas del grupo decidieron hacer un free tour por Tirana y nos dijeron que había valido la pena, sobre todo porque habían podido ver la cara más atractiva de la ciudad.
Una buena idea para una próxima visita a la capital albanesa.
Qué ver en tirana en pocas horas

Tirana se está transformando en una ciudad cada vez más moderna y en uno de los atractivos turísticos de Albania. Estas son algunos de los principales puntos de interés:
Plaza Skanderbeg:
Recuerdo de la época comunista, esta enorme plaza rectangular está presidida por una estatua ecuestre en honor al héroe nacional albanés Skanderbeg,
Entre los principales edificios que la rodean se encuentran el Museo Histórico Nacional, la Mezquita de Et’hem Bey, el Palacio de la Cultura (sede de la Ópera y la Biblioteca Nacional), el Ayuntamiento, el Banco Nacional y la Torre del Reloj.
Museo Histórico Nacional:
Diseñado por el arquitecto albanés Enver Faja e inaugurado en 1981, este amplio espacio está presidido en su fachada por un mosaico que muestra a figuras célebres de la historia de Albania.

Entre sus imprescindibles también se encuentra un pabellón dedicado a la vida y obra de la Madre Teresa de Calcuta, de origen albanés.
Horario de visita: todos los días de 9h a 19h.
Mezquita de Et’hem Bey:
Es uno de los edificios más importantes a visitar en Tirana y de los pocos que han sobrevivido a la época comunista.
Torre del Reloj:
Fue construida en 1822, durante la época del imperio otomano, y la escalera de caracol, con sus 90 peldaños, te lleva a uno de los mejores miradores de la ciudad.
BunkArt 2:
Entre 1941 y 1985, el dictador Enver Hoxha ordenó construir un búnker por cada 4 habitantes por miedo a una invasión de sus países vecinos y de una posible guerra nuclear.
Llegó a haber 750.000 en todo el país, pero tras la dictadura, unos pocos – como el BunkArt 2 y el BunkArt 1 -, fueron transformados en espacios culturales para conocer la época comunista a través de fotos, documentos y videos.
El BunkArt 2 es el mayor de toda Albania, con más de 3 kilómetros de salas y túneles subterráneos repartidos en varios pisos.
Dónde está: en pleno centro histórico, en la Calle Street Abdi Toptani.
Castillo de Tirana:
Construido en el siglo XIII, en un cruce de las antiguas vías romanas, sólo se conserva un tramo de muralla y cuatro puertas, además de algunos restos de torres y casas.
En su interior se ha levantado un espacio comercial al aire libre con tiendas de artesanía y textil, además de restaurantes de platos tradicionales.
Mezquita Namazgah:
La mezquita más grande de los Balcanes y uno de los edificios más impresionantes de Tirana.
Este templo, que aún no está acabado, atrae por sus cuatro minaretes de 50 metros de altura, la cúpula central de 35 metros y otras 18 menores que recuerdan a la Mezquita Azul de Estambul.
Pirámide de Tirana:
Construcción de mármol blanco en el centro de la ciudad; sorprendente y caro monumento construido en 1988 por una de las hijas del dictador Enver Hoxha como museo para ensalzar la figura de su padre.
Tras la caída del comunismo, se borró todo rastro del dictador, así que el enorme edificio terminó siendo utilizado como base por la OTAN durante la guerra de Kosovo.
En la actualidad es un centro de tecnología y en la parte superior tiene una gran terraza con mirador.
Gran Parque de Tirana:
Pulmón verde de la ciudad, de casi 300 hectáreas y con un gran lago artificial. Desde el parque se pueden ver las fachadas del Palacio Presidencial y la iglesia ortodoxa de San Procopio.
Barrio de Blloku:
Antigua zona residencial privada de los miembros del Gobierno y del Politburó, se ha convertido en uno de los lugares de moda.
Aglutina boutiques, tiendas de lujo, restaurantes internacionales y bares de moda donde disfrutar de la vida nocturna de Tirana.
Catedral de la Resurrección de Cristo:
Templo religioso ortodoxo que impresiona por su cúpula de 32 metros y su campanario de 46 metros. Es una de las Iglesias más grandes de los Balcanes, y fue inaugurada en 2012.
Teleférico del Monte Dajti:
En 15 minutos el Dajti Ekspres te lleva a la cima de esta montaña dentro del Parque Nacional de Dajti. Además de un mirador, en la parte alta hay un hotel y varios restaurantes con terraza.

Día 8. Tirana y regreso a Madrid
En nuestro último día en Albania, tuvimos la mañana libre para caminar por los alrededores del hotel y disfrutar de un café, muy bueno por cierto, y de probar una cerveza local (Korca), que de acuerdo con nuestra guía, era de las mejores del país.
Con el calor que hacía, la bebida fría fue más que bienvenida y un buen broche de oro para este viaje de 8 días por Bosnia-Herzegovina, Croacia, Montenegro y Albania.
Consejos de viaje para 8 días en Bosnia, Croacia, Montenegro y Albania

Documentación
Es necesario llevar pasaporte no sólo porque Croacia es el único país que forma parte de la Unión Europea, sino porque este documento agiliza los controles entre fronteras.
La Tarjeta Sanitaria Europea no es válida en Bosnia, Montenegro y Albania por lo que es recomendable contratar un seguro de viaje.
¿Tarjeta o efectivo? ¿Moneda local o euros?
Estos países, en general, tienen precios más bajos que el resto de Europa por eso son destinos atractivos para los visitantes.
En Bosnia-Herzegovina la moneda es el BAM o Marco Convertible (KM), en Albania usan el Lek o Lekë (ALL), y en Croacia y Montenegro el euro es la moneda oficial.

En muchos lugares aceptan euros. Eso sí, en efectivo y sólo billetes. En Bosnia-Herzegovina no se suele pagar con tarjeta, pero en Montenegro, Croacia y Albania no tuvimos problema alguno.
Fuera de las ciudades principales, es difícil conseguir cajeros automáticos para retirar dinero y, además, las comisiones suelen ser bastante altas, así que es preferible llevar efectivo desde tu lugar de origen.
Uso de datos y tarjetas esim
Si quieres utilizar tu móvil durante el viaje, tendrás que comprar una esim para cada uno de esos destinos, o contratar un plan para los Balcanes.
Entre las empresas que ofrecen esta opción tienes Holafly, MicroEsim o Simpackers.
Dónde dormir en Bosnia-Herzegovina, Croacia, Montenegro y Albania

En este viaje de 8 días y 7 noches nos alojamos en 6 hoteles, muy distintos entre sí.
Algunos más sencillos, como el de Medjugorje, y otros de cierto lujo, como el Bveda. Todos con desayuno incluído y, en algunos casos, también la cena. Esta es la lista de lugares donde dormimos:
Sarajevo (Bosnia-Herzegovina):
- Radon Plaza Hotel
Mostar (Bosnia-Herzegovina):
- Hotel Edén
Medjugorje (Bosnia-Herzegovina):
- Hotel Luna
Neum (Bosnia-Herzegovina):
- Grand Hotel Neum Wellness & Spa

Bečići – Budva (Montenegro):
- Eurostars Queen of Montenegro
Tirana (Albania):
- Hotel Imperator
Espero que te animes a descubrir los Balcanes y a compartir con otros turistas y viajeros turiscuriosos tus impresiones de Bosnia, Croacia, Montenegro o Albania.





