Si por algo es conocido el pueblo francés de Colmar, es porque es el lugar ideal para vivir una navidad de cuento. Y no es para menos, porque con sus 6 mercadillos temáticos y una decoración que aprovecha hasta el último rincón de la ciudad, te contagia la magia de esta estación y el espíritu festivo.

En mi plan inicial sólo estaba hacer una escapada para visitar Basilea por primera vez, aprovechando el vuelo directo SC de La Palma – Basilea que recién había estrenado Easyjet. Pero cuál fue mi sorpresa al ver el avión lleno de palmeros que se disponían exclusivamente a visitar Colmar y otros pueblos de la Alsacia.
Así que la turiscuriosidad me pudo y decidí hacer un hueco en mis planes para coger el tren e ir a empaparme de espíritu navideño en este pueblo francés de cuento.
Visitar Colmar y vivir una navidad de cuento

El conjunto de mercadillos navideños de Colmar está catalogado como el segundo mejor de Europa, y si ya el pueblo es bonito de por sí, imagina cómo podrá estar durante el mes de diciembre.
Pero, cuándo comenzó esta tradición
Los mercados callejeros navideños se celebran durante las cuatro semanas de Adviento. Sus inicios se remontan a la Edad Media en la Europa germanoparlante y el antiguo Sacro Imperio Romano Germánico, que incluía regiones orientales de la actual Francia.
Los primeros mercadillos de los que se tienen referencias se remontan a las ferias medievales que, al comienzo de la temporada de frío, permitían a la población abastecerse de carne y de otros artículos de primera necesidad.
En 1296, el duque Alberto I de Austria concedió a los comerciantes vieneses el privilegio de celebrar un «mercado de diciembre» y en el siglo XIV, surgió la costumbre de permitir que artesanos como jugueteros, cesteros y pasteleros establecieran puestos bajo el nombre de «Mercado de San Nicolás» para vender los pequeños obsequios que los niños recibían en Navidad.
Primeros mercados navideños

El Striezelmarkt de Dresde, que se celebró por primera vez en 1434, fue uno de los primeros mercados navideños auténticos. No obstante, se han encontrado menciones de estos «mercados de diciembre» en Viena (1298), Múnich (1310), Bautzen (1384) y Fráncfort (1393).
En la primera mitad del siglo XX, vivieron un resurgimiento y muchas ciudades europeas establecieron sus propios mercados navideños donde, además de las típicas casetas de madera decoradas, fueron sumando otras atracciones como norias o pistas de patinaje sobre hielo.
En Francia, son tradicionales en Alsacia y hasta el pueblo más pequeño tiene su mercado navideño local.
Estrasburgo ha estado celebrando un mercado navideño (Christkindelsmärik) alrededor de su catedral desde 1570, cuando la ciudad era parte del Sacro Imperio Romano Germánico.
Visitar Colmar en invierno

En el corazón de Alsacia, Colmar parece haber salido de las páginas de un cuento medieval.
Sus casas de entramado de madera, los canales que serpentean entre plazas y palacetes, y la manera en que se ha conservado su patrimonio convierten a la ciudad en un escenario único a visitar en cualquier época del año.
Pero me atrevo a asegurar que es en Navidad cuando Colmar despliega toda su magia: las fachadas se visten de colores brillantes, los villancicos animan a los visitantes y cada rincón se transforma y te sorprende.

Desde finales de noviembre, los aromas del vino caliente y de especies como canela y jengibre impregnan el ambiente, y las calles parecen un decorado teatral que invita a dejarse llevar por la ilusión y sentirnos como niños.
Lo que debes saber antes de ver los Mercadillos de Navidad de Colmar
Los mercados navideños de Colmar se instalan en su parte antigua. Si llegas desde el Parking LaCarre o la Plaza Rapp, una vez que atraviesas el pasaje de la Rue du Rempart, es como cambiar de mundo.

No obstante, te recomiendo tener un poco de paciencia y visitar la Oficina de Turismo antes de empezar tu paseo. Allí te darán un mapa que señala tanto los atractivos más emblemáticos de la ciudad, como la ruta por el casco antiguo con todos los mercadillos y otra información de interés.
Como primera parada sugieren la Place Jeanne d’Arc, para mí uno de los mercadillos más bonitos de Colmar, mientras que para cerrar han elegido la Place des Dominicains.

Si el punto de información de la estación de trenes está cerrado, toma la avenida de la República y sigue todo recto hasta la calle Ribeauville. Al llegar a la plaza Unterlinden encontrarás la Oficina de Turismo.
Cuándo abren los mercados de Navidad de Colmar
Todos los mercados navideños de Colmar están abiertos desde el 25 de noviembre hasta el 29 de diciembre (2025), en horario de 11h a 19:00h. De viernes a domingo cierran a las 20:00 horas.
También abren en Nochebuena, hasta las 17:00h, y el día de Navidad, hasta las 19:00h.
Te recomiendo consultar la web Noel Colmar por si hubiera algún cambio y para estar al tanto de todas las actividades programadas para estas fechas. La información está publicada en francés, inglés y alemán.
Los mercados de Navidad de Colmar

Sin duda, los protagonistas indiscutibles de este Colmar de cuento son los seis mercados de Navidad repartidos por el casco antiguo; cada uno con un tema o producto que lo diferencia y hasta dedicados a públicos distintos.
Así tenemos mercadillos para los más pequeños, para los amantes de la gastronomía, de productos locales o uno donde artesanas y artesanos son protagonistas.
Mercado de Navidad en la Plaza Juana de Arco:
Pequeño y coqueto, el mercadillo de la Place Jeanne D’Arc se inspira en un pueblo alsaciano tradicional y la mayoría de los puestos venden productos locales y delicias gourmet como embutidos, quesos, vinos, cervezas artesanas o pan de especias.

Mercado Gourmand
Anteriormente se instalaba junto a la catedral de Colmar, pero tiene un nuevo emplazamiento en la Rue de la Montagne Verte (detrás del Mercado cubierto)
Marché Gourmand es un mercadillo navideño básicamente de comida ya que se trata de 9 puestos donde degustar las especialidades alsacianas como la crema de castañas o la alsaflette.
También es un sitio para disfrutar con los más pequeños del carrusel de renos de Papá Noel y de la noria (Grande Rue).
Mercado de Navidad en la Place de l’Ancienne Douane:
Otro de mis mercadillos favoritos de Colmar, especialmente por el lugar elegido para estas cerca de 50 casitas de madera que rodean la bonita fuente de Schwendi, obra del escultor Frédéric Auguste Bartholdi, hijo ilustre de Colmar.

Además, es digna de admirar tanto la decoración de Place de l’Ancienne Douane, como del pequeño canal y sus puentes. Como si fuera poco, justo enfrente está el edificio Koïfhus, cuya fachada gana en atractivo (aún más) con la iluminación especial para estas fechas.
Mercado de Navidad cubierto de Koïfhus:
Este es el único mercadillo bajo techo y diría que es el mejor si quieres hacer un regalo diferente, o único, ya que en los puestos repartidos en dos plantas se expone el trabajo de artesanos de la región.
Además de admirar las creaciones de alfareros, ebanistas, ceramistas o joyeros, también podrás ver el interior de la Antigua Aduana, el edificio público más antiguo de Colmar.
Mercado infantil de Navidad en la Pequeña Venecia:
Si no paseas por la Pequeña Venecia es como no haber estado en Colmar. Si a ello sumamos que el mercadillo navideño que aquí se instala tiene a niñas y niños como protagonistas, pues ya tienes razones de sobra para darte una vuelta por Place des Six Montagnes Noires.
Además de adornos de navidad, dulces típicos o bebidas calientes, este rincón tiene un tiovivo, un pequeño corral con animales, un belén mecánico y, lo más importante, un buzón gigante para dejar tu carta a Papá Noel.

Mercado de Navidad en la Plaza de los Dominicos:
Para cerrar la ruta de los mercadillos navideños de Colmar, tenemos uno de los emplazamientos con mayor número de puestos y, además, en un marco único al estar próximo a la Iglesia de los Dominicos.
Qué hacer en Colmar además de visitar mercadillos navideños

Si vas a estar más de un día en Colmar, puedes aprovechar para disfrutar de otros lugares de interés de la ciudad o hacer actividades diferentes. Aquí tienes algunas ideas:
Patinar sobre hielo:
Desde finales de noviembre puedes disfrutar de la pista de hielo que se monta en Place Rapp, de las atracciones y de todas las actividades que se organizan durante el mes.
Desde visitas de Papá Noel, a veladas de luces o “bolos sobre hielo” (concursos de Eisstöck)
Compras de Navidad:
Colmar no solo atrae a miles de personas a sus mercados, también ofrece una gran variedad de pequeñas y coquetas tiendas de diseñadores locales o productos típicos de la región.

Uno de los comercios más turiscuriosos es Au Vieux Pignon, una histórica tienda de artesanía y souvenirs en pleno casco antiguo que fue fundada en 1588. Dónde está: 52 Rue des Marchands.
Disfrutar de los villancicos:
Durante el mes de diciembre, cada miércoles y sábado, a las 5:00 pm, coros infantiles entonan villancicos tradicionales desde las pequeñas embarcaciones que navegan por la Pequeña Venecia.
Presenciar un espectáculo de luz y sonido:
“Toda una experiencia inmersiva», así describen el espectáculo “Once upon a night” que tiene lugar en el claustro del Museo Unterlinden desde el 26 de noviembre hasta el 4 de enero.
Dura 10 minutos y la entrada también es válida para visitar el Museo entre las 4:00 y las 6:00 de la tarde.
Qué ver en Colmar en cualquier época del año

Cualquier mes del año es bueno para visitar Colmar. En la oficina de turismo te recomendarán diversas rutas a pie para conocer cada rincón de la ciudad.
Para guiarte, además de tu mapa, sólo tendrás que seguir unas plaquitas doradas incrustadas en el suelo que tienen la imagen de la Estatua de la Libertad, obra de Frédéric A. Bartholdi.

La Petite Venise:
Diría que es uno de los lugares más fotogénicos y que más llama la atención a los visitantes.
Como puedes adivinar, la Pequeña Venecia debe su nombre al canal del río Lauch que cruza este bonito barrio donde destacan las casas tradicionales alsacianas pintadas en colores vivos.

Muchas de estas viviendas pertenecían a la burguesía de artesanos y comerciantes que habían hecho fortuna con sus negocios y en la actualidad atrae a cientos de visitantes.
La imagen más característica se capta desde el pequeño puente de la Rue Turenne que cruza el canal. Una estampa de postal que todo el mundo quiere capturar con su móvil o cámara de fotos.
Puedes subirte a una pequeña barca para dar un paseo por el canal o disfrutar de los miradores que están en los puentes de las calles Rue des Tanneurs, Rue Turenne y Rue des Écoles.

La Petite Venise también es un lugar ideal para comer, tomar un café o comprar algún souvenir.
Mercado cubierto:
El Marché couvert, ubicado en un edificio de arquitectura industrial a orillas del río Lauch, es otro de los imprescindibles a visitar en Colmar en cualquier época del año.

Este mercado cuenta con 20 puestos que venden no solo productos frescos como frutas, verduras, carne, embutidos, pescado o queso, sino también platos típicos de la región, acompañados con una copa de vino de Alsacia.
Place des Dominicains:
A pocos metros de la Place Unterlinden verás esta bonita plaza donde se encuentra la imponente Iglesia de los Dominicos, construida entre 1289 y 1364.
Destacan sus vidrieras del siglo XIV y la obra maestra de Martin Schongauer, «La Virgen del Rosal», un retablo de dos metros de alto de 1473.
Le Maison des Tetes (Casa de las Cabezas):
Construcción renacentista de 1609 que debe su nombre a los más de 100 rostros que decoran su fachada.
Solo se puede visitar el exterior, ya que se trata de un hotel y restaurante, y un patio interior con elementos decorativos y arquitectónicos interesantes.
Esta curiosa vivienda perteneció al rico comerciante y alcalde de Colmar Anton Burger, y ha sido declarada Monumento Histórico de Francia.
Por cierto, la estatua de un tonelero que está en la parte superior es obra del escultor Bartholdi. Dónde está: número 19 de la Rue des Têtes.
Place de l’Ancienne Douane:

Es una de las plazas más bonitas de Colmar, y también uno de los rincones más interesantes, por la Fuente y la Estatua de Lazar de Schwendi, las casas del siglo XVII y XVIII que la rodean y el Koifhus o Ancienne Douane (antigua aduana).
De estilo gótico y construido en el siglo XV, este inmueble está considerado el edificio público más antiguo de la ciudad y ha sido almacén, mercado y oficina de aduanas.
Rue des Marchands:
Quizá la calle más famosa y fotogénica de la ciudad, data de la época medieval y fue el lugar donde se establecieron numerosos comerciantes y artesanos.
Está rodeada de históricas casas típicas alsacianas entre las que destacan la Casa Pfister, la Casa Zum Kragen, la Casa Schongauer (donde vivió el pintor renacentista Martin Schongauer), la Cour du Weinhof (un antiguo granero medieval del siglo XIV) y el Museo Bartholdi.
Casa Pfister:
Entre las edificaciones de la Rue des Marchands destaca la situada en el número 11. Se trata de la Maison Pfister, construida en 1537 para Ludwig Scherer, un comerciante rico de la ciudad especializado en sombreros.
Es uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentista que ver en Colmar y si por algo llama la atención esta lujosa casa de dos pisos es por sus balcones en voladizo, la torre octogonal y varios murales con motivos religiosos.
Esta curiosa vivienda debe su nombre a la familia Pfister, que se encargó de su restauración y que residió aquí entre 1841 y 1892.
Museo Bartholdi:
Este es uno de los museos más interesantes de Colmar y está dedicado a Frédéric-Auguste Bartholdi, el escultor alsaciano famoso por diseñar la Estatua de la Libertad que Francia regaló a EEUU.
Ocupa la casa natal de Bartholdi, un edificio del siglo XVIII, y alberga una importante colección de dibujos, bocetos, esculturas y maquetas de sus obras más reconocidas.
Otro lugar curioso relacionado con Bartholdi es una de las rotondas de entrada a Colmar que preside una réplica de la Estatua de la Libertad de unos 12 metros de altura.
Un homenaje a su creador, ya que se inauguró en 2004 para conmemorar el aniversario de su muerte.
Colegiata de San Martín:

Situada en la popular Place de la Cathedrale, es un buen ejemplo de arquitectura gótica alsaciana.
Construida en el siglo XII y consagrada a San Martín de Tours, patrón de la ciudad, destaca por su torre campanario de 71 metros de altura y un portal de la fachada decorado con un relieve que representa la Adoración de los Magos y el Juicio Final.
Choco Story Colmar:
Frente a la Colegiata de San Martín se encuentra el Choco Story Colmar. Este museo interactivo dedicado al mundo del chocolate permite conocer los orígenes del cacao y su historia a partir del siglo XV, cuando fue traído desde América.
Durante la visita puedes observar cómo se elaboran los bombones, hacer una degustación y participar en talleres donde puedes crear tu propio chocolate.
También es posible admirar piezas únicas, como una escultura de la Estatua de la Libertad elaborada con cacao. Se recomienda reservar la entrada con antelación.
Maison Adolph

Próximo a la Colegiata, en la Place de la Cathedrale, verás otros edificios históricos como la Salle du Corps de Garde o Casa de la Policía, antiguo ayuntamiento y puesto de guardia de la policía, y la Maison Adolph, la casa más antigua de la ciudad (siglo XIV)
Museo de Unterlinden:
Situado en un antiguo convento de monjas dominicas del S.XIII, este museo está considerado como uno de los mejores de Francia.

La pieza más preciada de su colección es el Retablo de Isenheim del siglo XVI, obra maestra del escultor Nicolas de Haguenau y del pintor Matthias Grünewald.
Barrio de Curtidores:
Junto a Place de l´Ancienne Douane, en Petite Rue des Tanneurs, se encuentra una de las zonas más curiosas de Colmar, el Barrio de Curtidores.
Una estrecha calle con viviendas construidas entre los siglos XVII y XVIII y en cuyos áticos los artesanos secaban las pieles.
Museo del Juguete:
Tiene colecciones del siglo XIX y XX de osos de peluche, antiguas Barbies, videojuegos, robots, trenes eléctrico. Los menores de 8 años entran gratis. Dónde está: número 40, Rue Vauban.
Parc du Champ de Mars:

En tu camino desde la estación del tren hacia el centro de la ciudad, encontrarás el bonito Parc du Champ de Mars.
Es un parque monumental, con varias fuentes y conjuntos escultóricos, y el lugar perfecto para hacerte tu primera foto al visitar Colmar.
Château d’eau:
Para el broche de oro a tu recorrido por Colmar, ya de vuelta al tren desde la Pequeña Venecia, te recomiendo parar unos minutos para admirar la Torre de Agua más antigua e imponente de la Alsacia.

Se trata del Château d’eau, en el parque del mismo nombre. Una torre de 53 metros de alto que se construyó entre 1884 y 1886 y que ha sido declarada Monumento Histórico.
De diseño neogótico, esta reserva de agua tenía capacidad para 1.200 metros cúbicos y se utilizó hasta 1984.
En estos jardínes, que originalmente fueron utilizados como viñedos experimentales, también encontrarás una estatua dedicada a Bartholdi que se erigió en 1907. Dónde está: avenida Raymond-Poincaré (a menos de 500 mts. de la estación)

Tips para turistas curiosos
Cómo llegar a Colmar desde Basilea en transporte público
El medio más rápido para ir de Basilea a Colmar es el tren directo, con una duración de unos 35–45 minutos.
Salen prácticamente cada hora, desde la estación Basel SBB, y el billete te puede costar entre 16 y 21 euros, dependiendo con cuánta antelación lo compres. Son sólo tres paradas hasta tu destino.
La estación de tren de Colmar (Gare de Colmar) está situada a menos de 1 km del casco antiguo, lo que equivale a un paseo de 10–12 minutos a pie. En conjunto, es una excursión perfecta para medio día.
También existen autobuses para ir a Colmar desde Basilea (FlixBus.) Son más económicos (6 – 12 euros), pero tardan alrededor de 1h 20min –1h 35min y salen con menos frecuencia.
Alojarse en Colmar

La oferta es muy amplia y variada ya que, después de Estrasburgo, este es el destino más turístico de la Alsacia. No obstante, en comparación con Basilea, los precios de los hoteles me parecieron muchos más altos.
Si tu plan es hospedarte aquí para así moverte más fácilmente por varios pueblos de los alrededores, estas opciones te podrían interesar:
Appart Hotel Odalys City Colmar La Rose d’Argent.
Brit Hotel Primo
Hôtel Maison Turenne
IBIS Colmar Centre
James Boutique Hôtel Colmar Centre
La Maison du Batalier (Pequeña Venecia)
Mercure Colmar Centre Unterlinden
Otros consejos prácticos para visitar Colmar

En noviembre y diciembre los días son muy cortos, ya que el sol se pone sobre las 16:45–17:00. Así que para aprovechar las horas de luz, lo más recomendable es coger el tren en Basilea sobre las 8:00 o 8:30 de la mañana.
En cuanto al clima, el final del otoño y primeros meses de invierno es frío (4–6 °C) y húmedo. Lleva abrigo, bufanda, tu gorro de lana y calzado cómodo.
Durante la época de los mercadillos de Navidad, Colmar recibe una gran cantidad de turistas, y en ciertas horas del día es casi imposible moverse por algunas de sus calles.

Por ello, en la web Noel Colmar informan sobre las horas de mayor afluencia. Esto te ayuda a planificar tus rutas y decidir si aprovechas para comer o visitar un museo, mientras esperas a que disminuya el número de personas en las calles y mercados.
Excursiones y visitas guiadas
Aunque yo me dediqué a recorrer la ciudad por libre, creo que hubiera sido interesante hacer un free tour con guía en español.
De hecho, me gustaría volver en otra época del año para ver con más tranquilidad la arquitectura típica y visitar otros pueblos de la Alsacia.

Otras propuestas con guía para visitar Colmar y alrededores
Tour por los mercadillos navideños de Alsacia
Ruta por los pueblos de Alsacia + cata de vinos
Si te quedaste con ganas de más, en Colmar también celebran la primavera.
Específicamente, entre el 2 y el 26 de abril (2026) dan la bienvenida al buen tiempo y organizan conciertos en la calle, visitas a bodegas con catas de vino, animaciones y mercados de Pascua y primavera: Fête le printemps!


